La reina de espadas me mató sin piedad Quedó sin aliento mi as de corazones...
Nos separan distancias, jardines de tréboles
Ni todos los diamantes
conseguirán que ella me ame.
Fui tahúr de secretas miradas
No hubo dama que se me resistiera,
Alcancé la gloria en una mano...
Y ahora... quién me ve y quién me viera.
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